Paseo de la Estación

Con la llegada del ferrocarril en el año 1861 comienza a llenarse la zona noroeste de la ciudad apareciendo con ello una burguesía emergente, que hará crecer Valdepeñas hasta el punto de duplicar en habitantes a la capital. Los trenes se iban cargados de vino y regresaban con maquinarias nuevas (prensas de uva), materiales de construcción (columnas de hierro), fertilizantes… y por supuesto, pasajeros, que venían a Valdepeñas a hacer negocios.

Estación de Tren de Valdepeñas
Estación de Tren de Valdepeñas

En esta época, casas de estilo modernista y bodegas familiares conviven en sintonía alrededor del paseo que se va configurando y donde la alta burguesía empieza a asentarse por su proximidad al ferrocarril; el cual es considerado por muchos como la mejor alternativa para comercializar sus vinos con la capital.

Paseo de la Estación
Paseo de la Estación

Las propias vías del tren tenían terminales de carga de vino en ciertas bodegas de la zona. Prueba de esto último son los restos de unas plataformas giratorias y muelle de carga que aún podemos encontrar en lo que fueron las Bodegas Bilbaínas.

Muelle de carga de Bodegas Bilbainas
Muelle de carga de Bodegas Bilbainas

De esta forma, el Paseo de la Estación se convierte en el nuevo centro de ocio para pasear las tardes de domingo y socializar con los vecinos. A lo largo de este boulevard podíamos encontrar los puestos de turrón y helados, las jóvenes ocultas tras sus abanicos buscando pareja, mozos con el traje de los domingos que compartían un chato de vino entre risas con los amigos… y todo ello con la música de fondo de la banda municipal en lo alto del templete, la cual hacía más agradables estos paseos.

Templete de la Música
Templete de la Música

El templete es el principal ejemplo del uso de nuevos materiales provenientes de la industría en la arquitectura civil pública. Tiene una estructura metálica con 4 pilares y vigas de celosía. El forjado del piso está realizado con vigas metálicas y bovedilla de ladrillo. La cubierta, de madera, describe un perfil trapezoidal. El remate se realiza con tablas en forma de escamas. El templete es obra del arquitecto Marceliano Coquillat Llofriú.

Hoy en día, el Paseo de la Estación no tiene la misma vida y trasiego que antaño, pero conserva el romanticismo de la época. Un lugar donde pasesar sosegadamente contemplando las casas modernistas y el templéte de la música hasta llegar a la estación de tren donde todavía se pueden ver los recuerdos de su actividad pasada.

Detalles Paseo de la Estación
Detalles en Paseo de la Estación

No te puedes perder: Bodegas Bilbaínas, Templete de la Música, Estación de Ferrocarril, puertas y rejerías de las casas solariegas que aún se conservan.